Cómo crear un vínculo seguro con tu hijo (sin ser un padre perfecto)
Cuando tu hij@ nace, busca una cosa por encima de todo: sentir que está a salvo contigo. A esa conexión especial la llamamos apego. Y cuando funciona, tu hijo aprende: “Puedo confiar en el mundo. Puedo confiar en ti.” Pero… ¿cómo saber si ese vínculo se está formando de manera segura? Aquí tienes una guía sencilla.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero
11/18/2025


Imagen de freepik
🟢 Apego seguro: el “te tengo” que tu hijo necesita
Se construye cuando tú:
Estás disponible (aunque no siempre perfecto)
Respondes con cariño y coherencia
Eres un refugio cuando algo duele
Cuando esto ocurre, tu hijo:
✔ Te busca cuando necesita apoyo
✔ Se atreve a explorar el mundo
✔ Regula mejor sus emociones
✔ Se relaciona con más facilidad
Lo que aprende: “Cuando lo necesito, me ayudan. Puedo confiar.”
🔶 Apego inseguro: cuando el niño no sabe qué esperar
Si la respuesta adulta es poco predecible o poco sensible, el niño se adapta como puede.
Hay tres maneras comunes de hacerlo:
1. Inseguro-ansioso
“¿Me ayudarás o no?” = Se vuelve muy dependiente. Le cuesta calmarse incluso cuando lo acompañas.
2. Inseguro-evitativo
“Mejor me las arreglo solo.” = Parece independiente, pero en realidad aprendió a no mostrar su malestar.
3. Desorganizado
“Quiero acercarme… pero me asusto.” = Ocurre cuando la figura de cuidado es, al mismo tiempo, fuente de seguridad y de miedo.
Entonces, ¿qué puedes hacer tú?
Buena noticia: el apego se puede reparar y fortalecer siempre. No hay edad límite.
Lo que más ayuda es:
✨ Estar disponible emocionalmente
✨ Ser coherente la mayor parte del tiempo
✨ Reparar después de un conflicto
✨ Mostrarle que sus emociones tienen un lugar seguro en ti
No hace falta ser perfecto. Hace falta ser suficientemente estable y accesible.
El apego se construye un día a la vez.
Y tú ya estás dando el siguiente paso al leer esto.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero




