¿Cuándo es el momento de acudir a un psicólogo infantil? Señales tempranas
Muchas madres y padres llegan al psicólogo después de mucho preocuparse. Otros dudan: “No es nada grave, solo tiene pequeñas dificultades”. Acudir a un psicólogo no es alarmarse, es buscar claridad, orientación y prevención.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero
12/1/2025


Foto de Gustavo Fring
1. Cuando las dudas se repiten
Si llevas semanas preguntándote si algo es normal para su edad, puede ser útil consultar:
Emociones muy intensas
Rabietas que no disminuyen
Miedos frecuentes
Problemas de sueño
Conflictos constantes
Una orientación temprana ayuda a entender qué está pasando.
2. Cuando la convivencia se vuelve tensa
No hace falta que exista un gran problema.
Si las rutinas diarias generan discusiones continuas o te sientes desbordada, intervenir a tiempo evita que la situación se enquiste.
3. Cuando observas cambios mantenidos
Algunas señales importantes:
Cambios en el ánimo
Aislamiento o irritabilidad
Bajada en el rendimiento escolar
Mayor inseguridad
Dificultades para relacionarse
Si estas señales persisten, es momento de pedir orientación.
4. Cuando tu intuición dice “algo no encaja”
La intuición de los padres suele ser muy acertada.
Si sientes que tu hijo necesita apoyo, aunque no sepas cómo expresarlo, un profesional puede dar respuestas claras y pautas concretas.
5. Cuando buscas prevención, no solo solución urgente
La psicología infantil también sirve para acompañar etapas de desarrollo:
Mejorar la regulación emocional
Apoyar cambios importantes (nacimiento de un hermano, separación, inicio escolar…)
No hace falta esperar a que surja un problema grave.
Un poco de ayuda puede marcar la diferencia
Una consulta temprana aporta tranquilidad.
Un psicólogo puede diferenciar entre comportamientos normales de la edad y señales que requieren intervención.
Incluso una sola sesión orientativa puede ofrecer pautas prácticas para casa y colegio… y cambiar la manera en que se viven estos momentos.
Vanesa Fumero y Cristina Fumero




