Psicólogo y neuropsicólogo: ¿a quién acudir y qué diferencia hay?

Si eres madre o padre, es muy probable que alguna vez te hayas preguntado: “¿Necesita mi hijo un psicólogo o un neuropsicólogo?” Y es normal. Los nombres se parecen, pero el enfoque de cada profesional es distinto. Entender esta diferencia te ayudará a saber a quién pedir ayuda según lo que estés viendo en casa o en el colegio. Vamos paso a paso.

Vanesa Fumero y Cristina Fumero

11/18/2025

¿Qué hace un psicólogo?

El psicólogo (sanitario o clínico) trabaja sobre el mundo emocional y conductual de tu hijo.
Es la persona a la que acudir cuando notas que algo de esto aparece o se mantiene:

  • Ansiedad, miedos, tristeza

  • Problemas de conducta

  • Baja autoestima

  • Dificultad para gestionar la frustración

  • Conflictos familiares

  • Dificultades en habilidades sociales

Su mirada se centra en cómo los pensamientos, las emociones y las experiencias influyen en su día a día.
Te ayuda a entender qué le pasa por dentro… y cómo acompañarlo mejor.

¿Qué hace un neuropsicólogo?

El neuropsicólogo es también un psicólogo, pero con una especialización en cómo funciona el cerebro y cómo eso se refleja en la conducta, el aprendizaje y las emociones.

Evalúa áreas como:

  • Atención

  • Memoria

  • Lenguaje

  • Funciones ejecutivas (organización, planificación, control de impulsos…)

  • Velocidad de procesamiento

  • Habilidades visuoespaciales

    Esta evaluación ayuda a responder preguntas como:
    - ¿Por qué le cuesta tanto concentrarse?”
    - ¿Esto es falta de esfuerzo o hay algo más?”
    - ¿Puede haber TDAH, dislexia, dificultades de aprendizaje o algo del neurodesarrollo?”

Después, diseña un plan de intervención muy concreto para potenciar sus puntos fuertes y compensar lo que le cuesta.

¿Cuándo acudir a uno u otro?

Acude a un psicólogo cuando ves principalmente emociones o conducta

Por ejemplo:

  • Ansiedad, miedos o tristeza

  • Conductas desafiantes

  • Rabietas fuera de lo habitual

  • Autoestima baja

  • Problemas con compañeros

  • Dificultad para gestionar la frustración

Acude a un neuropsicólogo cuando tienes dudas sobre aprendizaje o funcionamiento cognitivo

Por ejemplo:

  • Problemas de atención

  • Dificultad para memorizar

  • Le cuesta leer, escribir o comprender

  • Lentitud para hacer tareas

  • Dudas sobre TDAH, TEA o dificultades de aprendizaje

  • Retraso en el desarrollo del lenguaje o de otras áreas

Dos profesiones que se complementan, no se excluyen

No tienes que elegir “el correcto” como si uno reemplazara al otro.
Psicólogos y neuropsicólogos suelen trabajar juntos:

  • El psicólogo ayuda a regular emociones y conductas.

  • El neuropsicólogo ayuda a entender cómo el cerebro del niño influye en lo que hace, siente y aprende.

Ambos miran a tu hijo desde lugares diferentes… y justamente por eso se complementan.

Si tienes dudas, pide orientación

A veces los síntomas se mezclan: un niño que no se concentra puede sentirse frustrado; uno con ansiedad puede parecer desmotivado.
Si no sabes a qué profesional acudir, puedes consultar con cualquiera de los dos: te orientarán hacia la evaluación más adecuada.

Vanesa Fumero y Cristina Fumero